El 21 de enero de 2012 en amena
conversación con don Eladio Tarife y don Anselmo López, en casa de Anselmo,
salió a relucir los recuerdos de estos dos ilustres del folklor llanero,
quienes tienen mucho que contar, uno de esos cuentos de esa oscura noche fue el
motivo que le inspiró a don Eladio componer ‘Llanera, tenías que ser’, célebre
composición grabada por vez primera por doña Antonia Volcán, acompañada por don
Anselmo López.
Sumergidos en los recuerdos,
estos dos bardos, fieles representantes de la llaneridad, músicos y cultores genuinos de nuestra música
llanera. Al preguntarle don Anselmo a don Eladio, si había sido una inspiración
momentánea o un motivo especial, para homenajear a doña Antonia Volcán.
— No, eso no se llamaba ‘Llanera tenías
que ser’, eso se lo puse después. Eso, se llamó ‘Zuliana, tenías que ser’.
— ¿Zuliana? ¿No era para ella,
entonces? —Ripostó don Anselmo.
— Sí, es que la coincidencia vino
después, la canción le quedaba completica a Antonia. Resulta que para ese
tiempo yo trabajaba en la cigarrera Bigott, en promoción, cuando el cartón de
cigarros valía 7 bolívares, andábamos por Valera y nosotros cargábamos nueve
camionetas de cigarrera Bigott, llegábamos a todos los negocios y durábamos algunos días, allí aprovechábamos
y cantábamos en el cine, antes de iniciar la película y al finalizar la misma.
Hacíamos dos presentaciones, cargábamos conjunto y todo.
Allí tuve la oportunidad de
conocer a Laudelino Mejías, entonces, nos pusimos a cantar en Valera, la
gerente de la cigarrera en Valera, era una muchacha muy hermosa, muy bonita,
quien nos agarró mucho cariño y muy dada a estas cosas, entonces, salió la idea
de hacer un concurso de baile por cuenta de nosotros y de la cigarrera.
Allí estaba la esposa de un
muchacho vendedor de la Bigott, quien tenía su ruta en Valera, la muchacha se
llamaba Josefina Villarroel, era zuliana.
En ese momento, interviene don
Anselmo para mostrarnos la caratula del disco y la película, que da cuenta de
su vida y del tema; ‘Llanera, tenías que ser’, grabado por vez primera por él y
acompañándole en la bandola, la magistral interpretación de doña Antonia Volcán.
—Este es el disco que vino de
portada para promocionar la película, ese lo grabé yo para adaptárselo a la
película. Esta es la película original y este es el disco.
—Escúchame lo que te voy a decir.
Esa muchacha era del retablo Maravillas de Yolanda Moreno, te puedes imaginar,
como bailaría esa muchacha, que pertenecía al mejor grupo de baile de
Venezuela, el retablo Maravillas. Resulta, que el esposo la conoció en Caracas —cuando
se había ido a estudiar—, en una de esas presentaciones del retablo Maravilla,
se conocieron y se enamoraron, ella se olvidó de Yolanda Moreno, del retablo
Maravilla y de toda esa vaina y se la trajo para Valera.
Con nosotros andaba Eleazar Agudo,
había un muchacho de apellido Montes de Oca, con una voz de barítono; entonces,
él y yo le montamos todos esos temas de
Montaño, eso fue sorprendente, esa noche cantó Eleazar Agudo, quien era miembro
del jurado; entonces, se hizo el concurso de baile y el presidente del jurado
era Laudelino Mejías. La muchacha salió a bailar con un carajito hijo de un
compadre de ella, a quien había enseñado a bailar y cuando suena el joropo, todo el jurado se
emociona y el mismo Laudelino me dice esa catirita, la de cabello largo, es de
lo mejor.
En la primera ronda quedaron
cuatro, entre ellas Josefina y el muchacho bailando. Yo no decía nada y no
porque Laudelino tuviera preferencias, es que de verdad, esa muchacha tenía
condiciones, impresionaba bailando. ¡Gano la muchacha!
Ahí, es donde me viene la inspiración, escribo
una décima, hay una parte que decía: “Tú le robaste al lago la hermosura y el
vaivén, tú le robaste, también……, al mismo cedro lo amargo, le robaste un clavel a la llanura infinita,
preciosa y bonita, zuliana tenías que ser”.
—Eladio, hubo que cambiar una
sola palabra nada más.
—Sí, una sola, zuliana. Nosotros
no la grabamos, teníamos el tema y cuando conocí a Antonia, aún no la había grabado.
Entonces, luego yo grabé el tema en Caracas, con Misael Betancourt, y le traje
el disco a Antonia. Me dice que esa vaina le cae a ella de caballito, ya la
habíamos cambiado, cambiándole también de bandola portugueseña a bandola
casanareña, yo se lo traje a Antonia, lo montó contigo muy bien.
Continuaba don Eladio echando a
volar los recuerdos de esos días y lo célebre que se había hecho su canción ‘Zuliana
tenías que ser’, como se llamó inicialmente.
—Recuerdo, que fuimos a
Maracaibo, allá la estrenamos y toda la
gente nos pedía que cantáramos ‘la zulianita’ y la repetíamos y repetíamos. Nos
invitó para allá Juan Fadul, andaba también este muchacho Montero, de Santa
Bárbara de Barinas, Pausides, Machito,
era un encuentro deportivo, también andaba Ricardo Mendoza, músico
barquisimetano. Al llegar allá había más de veinte conjuntos de gaitas, se
montaba uno y se bajaba otro, hasta que nos tocó a nosotros, era una tarima muy
grande para cuatro pelagatos; pero cuando canté ‘Zulianita, tenías que ser’,
que así se llamaba, eso nos pedían que la repitiéramos, pegó tanto que no
dejamos de cantar, fuimos por unos días y duramos más de veinte, hasta trabajo
y carros nos ofrecieron. Hasta que después la grabamos; pero como: ‘Llanera, tenías
que ser’, eso lo hicimos Omar Moreno y yo, acompañado del arpa de Misael
Betancourt, sacamos sólo 200 discos, hasta lo regalábamos para las rokolas,….
(Hasta acá nos llegó la grabación).
Alberto Pérez Larrarte
Cronista Oficial de la Ciudad de Barinas