viernes, 6 de abril de 2018

CAMINO REAL ARISMENDI-GUADARRAMA-CALABOZO


Recientemente los promotores de la carretera El Baúl-Guardatinaja, me solicitaron las más remotas referencias históricas de la vía El Baúl  —Municipio Girardot del estado Cojedes—, a la parroquia de Santa Bárbara de Guardatinaja, para presentarla ante los señores terratenientes que cerraron la vía, alegando que nunca hubo tal camino, y debido a que el clamor popular por la construcción de esa vía tomó cuerpo en las administraciones regionales de Cojedes y Guárico, y en el gobierno Central a través del Ministerio de Infraestructura, y dicha obra se encuentra en fase de ejecución, pero con mucha oposición de parte de dueños de hatos muy poderosos e influyentes.

Les advertí que los caminos del llano existen desde que los primeros animales pisaron estas tierras, y fueron hechos por las pezuñas de estos semovientes en su ir y venir de acuerdo con las estaciones de lluvia y sequía. Esos caminos fueron utilizados hace 700 años antes de Cristo, cuando apareció el hombre en el llano. Y estos pobladores continuaron su mismo ritmo de vida, similar a los animales en su trashumancia, y después de la conquista por los españoles, y así sucesivamente.

En 1815 el gobierno español con sede en Madrid envía al general Pablo Morillo a la Capitanía General de Venezuela. Venía con un ejército expedicionario y lleno de glorias como vencedor de los ejércitos napoleónicos, y es posible que en más de una oportunidad los baqueanos condujeron a este príncipe de la guerra a situaciones de desventaja táctica y estratégica, frente a los criollos que sabían leer y escribir, y es por eso que cuatro años después manda a levantar un plano topográfico de la provincia de Caracas, que aparece en el libro “Relaciones de Venezuela 1815-1819”; edición de Francisco Solano. En ese libro aparece el camino de El Baúl a Guardatinajas y Calabozo; también los que unen a Guanare y San Fernando con Calabozo.

No debe olvidarse que los seis mil novillos de la Campaña de Carabobo, fueron movilizados desde Achaguas y llevados cerca de San Carlos en el mes de junio. De modo que Venezuela estaba unida por caminos definidos por los que transitaban ganados, carretas, bueyes, ejércitos, caminantes en un interminable ir y venir; y en el llano ese tránsito era más intenso porque ya estaba poblado de ganado vacuno y caballar.

La iniciativa del gobierno de Barinas de unir el centro-occidente con el centro, a través de la carretera Arismendi-Guadarrama-Calabozo, es un paso importantísimo en la integración del país, por medio de una buena vialidad asfaltada y sus respectivos puentes que acortan las distancias y las seculares dificultades de incomunicación en zonas aledañas, separadas por el abandono y la desidia. La vía Valencia-Apurito es tan importante como la de la Encrucijada de Cagua-Puerto Ayacucho. Para Calabozo es impostergable la interconexión con ese eje.

El empobrecimiento de Guadarrama se debe fundamentalmente a que los guariqueños no llevaron más sus rebaños a veranear en tierras del distrito Arismendi, debido a que la vialidad se hizo insuperable, pero es posible volver al ritmo perdido. Por eso es que nadie debe oponerse a que esa vía sea construida.

Los opositores “Socorreños” empeñados en evitar que se concluya la vía Calabozo-Guadarrama no tienen razón, y el hecho que le hayan ganado de mano a los Guadarrameños con la vía hacia allá y no hacia Guadarrama, no les da derecho a ridiculizar al padre del presidente de la república —maestro Hugo Chávez Frías—, paralizandole el trabajo con argumentos inaceptables. La vía existe en el organigrama vial del país y con su puente frente a Guadarrama. La historia no la cambia nadie. Nunca hubo vía Arismendi-El Socorro.

José Antonio Silva Agudelo
Cronista de Calabozo.