Recientemente
los promotores de la carretera El Baúl-Guardatinaja, me solicitaron las más
remotas referencias históricas de la vía El Baúl —Municipio Girardot del estado Cojedes—, a la
parroquia de Santa Bárbara de Guardatinaja, para presentarla ante los señores
terratenientes que cerraron la vía, alegando que nunca hubo tal camino, y
debido a que el clamor popular por la construcción de esa vía tomó cuerpo en
las administraciones regionales de Cojedes y Guárico, y en el gobierno Central
a través del Ministerio de Infraestructura, y dicha obra se encuentra en fase
de ejecución, pero con mucha oposición de parte de dueños de hatos muy
poderosos e influyentes.
Les
advertí que los caminos del llano existen desde que los primeros animales
pisaron estas tierras, y fueron hechos por las pezuñas de estos semovientes en
su ir y venir de acuerdo con las estaciones de lluvia y sequía. Esos caminos
fueron utilizados hace 700 años antes de Cristo, cuando apareció el hombre en
el llano. Y estos pobladores continuaron su mismo ritmo de vida, similar a los
animales en su trashumancia, y después de la conquista por los españoles, y así
sucesivamente.
En
1815 el gobierno español con sede en Madrid envía al general Pablo Morillo a la
Capitanía General de Venezuela. Venía con un ejército expedicionario y lleno de
glorias como vencedor de los ejércitos napoleónicos, y es posible que en más de
una oportunidad los baqueanos condujeron a este príncipe de la guerra a
situaciones de desventaja táctica y estratégica, frente a los criollos que
sabían leer y escribir, y es por eso que cuatro años después manda a levantar
un plano topográfico de la provincia de Caracas, que aparece en el libro
“Relaciones de Venezuela 1815-1819”; edición de Francisco Solano. En ese libro
aparece el camino de El Baúl a Guardatinajas y Calabozo; también los que unen a
Guanare y San Fernando con Calabozo.
No
debe olvidarse que los seis mil novillos de la Campaña de Carabobo, fueron
movilizados desde Achaguas y llevados cerca de San Carlos en el mes de junio.
De modo que Venezuela estaba unida por caminos definidos por los que transitaban
ganados, carretas, bueyes, ejércitos, caminantes en un interminable ir y venir;
y en el llano ese tránsito era más intenso porque ya estaba poblado de ganado
vacuno y caballar.
La
iniciativa del gobierno de Barinas de unir el centro-occidente con el centro, a
través de la carretera Arismendi-Guadarrama-Calabozo, es un paso importantísimo
en la integración del país, por medio de una buena vialidad asfaltada y sus
respectivos puentes que acortan las distancias y las seculares dificultades de
incomunicación en zonas aledañas, separadas por el abandono y la desidia. La vía
Valencia-Apurito es tan importante como la de la Encrucijada de Cagua-Puerto
Ayacucho. Para Calabozo es impostergable la interconexión con ese eje.
El
empobrecimiento de Guadarrama se debe fundamentalmente a que los guariqueños no
llevaron más sus rebaños a veranear en tierras del distrito Arismendi, debido a
que la vialidad se hizo insuperable, pero es posible volver al ritmo perdido.
Por eso es que nadie debe oponerse a que esa vía sea construida.
Los
opositores “Socorreños” empeñados en evitar que se concluya la vía Calabozo-Guadarrama no tienen
razón, y el hecho que le hayan ganado de mano a los Guadarrameños con la vía
hacia allá y no hacia Guadarrama, no les da derecho a ridiculizar al padre del
presidente de la república —maestro Hugo Chávez Frías—, paralizandole el
trabajo con argumentos inaceptables. La vía existe en el organigrama vial del
país y con su puente frente a Guadarrama. La historia no la cambia nadie. Nunca
hubo vía Arismendi-El Socorro.
José
Antonio Silva Agudelo
Cronista
de Calabozo.