miércoles, 14 de noviembre de 2018

LLANERA, TENÍAS QUE SER


El 21 de enero de 2012 en amena conversación con don Eladio Tarife y don Anselmo López, en casa de Anselmo, salió a relucir los recuerdos de estos dos ilustres del folklor llanero, quienes tienen mucho que contar, uno de esos cuentos de esa oscura noche fue el motivo que le inspiró a don Eladio componer ‘Llanera, tenías que ser’, célebre composición grabada por vez primera por doña Antonia Volcán, acompañada por don Anselmo López.

Sumergidos en los recuerdos, estos dos bardos, fieles representantes de la llaneridad, músicos  y cultores genuinos de nuestra música llanera. Al preguntarle don Anselmo a don Eladio, si había sido una inspiración momentánea o un motivo especial, para homenajear a doña Antonia Volcán.

— No, eso no se llamaba ‘Llanera tenías que ser’, eso se lo puse después. Eso, se llamó ‘Zuliana, tenías que ser’.
— ¿Zuliana? ¿No era para ella, entonces? —Ripostó don Anselmo.
— Sí, es que la coincidencia vino después, la canción le quedaba completica a Antonia. Resulta que para ese tiempo yo trabajaba en la cigarrera Bigott, en promoción, cuando el cartón de cigarros valía 7 bolívares, andábamos por Valera y nosotros cargábamos nueve camionetas de cigarrera Bigott, llegábamos a todos los negocios  y durábamos algunos días, allí aprovechábamos y cantábamos en el cine, antes de iniciar la película y al finalizar la misma. Hacíamos dos presentaciones, cargábamos conjunto y todo.
Allí tuve la oportunidad de conocer a Laudelino Mejías, entonces, nos pusimos a cantar en Valera, la gerente de la cigarrera en Valera, era una muchacha muy hermosa, muy bonita, quien nos agarró mucho cariño y muy dada a estas cosas, entonces, salió la idea de hacer un concurso de baile por cuenta de nosotros y de la cigarrera.
Allí estaba la esposa de un muchacho vendedor de la Bigott, quien tenía su ruta en Valera, la muchacha se llamaba Josefina Villarroel, era zuliana.

En ese momento, interviene don Anselmo para mostrarnos la caratula del disco y la película, que da cuenta de su vida y del tema; ‘Llanera, tenías que ser’, grabado por vez primera por él y acompañándole en la bandola, la magistral interpretación de doña Antonia Volcán.       

—Este es el disco que vino de portada para promocionar la película, ese lo grabé yo para adaptárselo a la película. Esta es la película original y este es el disco.
—Escúchame lo que te voy a decir. Esa muchacha era del retablo Maravillas de Yolanda Moreno, te puedes imaginar, como bailaría esa muchacha, que pertenecía al mejor grupo de baile de Venezuela, el retablo Maravillas. Resulta, que el esposo la conoció en Caracas —cuando se había ido a estudiar—, en una de esas presentaciones del retablo Maravilla, se conocieron y se enamoraron, ella se olvidó de Yolanda Moreno, del retablo Maravilla y de toda esa vaina y se la trajo para Valera.

Con nosotros andaba Eleazar Agudo, había un muchacho de apellido Montes de Oca, con una voz de barítono; entonces, él y yo  le montamos todos esos temas de Montaño, eso fue sorprendente, esa noche cantó Eleazar Agudo, quien era miembro del jurado; entonces, se hizo el concurso de baile y el presidente del jurado era Laudelino Mejías. La muchacha salió a bailar con un carajito hijo de un compadre de ella, a quien había enseñado a bailar  y cuando suena el joropo, todo el jurado se emociona y el mismo Laudelino me dice esa catirita, la de cabello largo, es de lo mejor.

En la primera ronda quedaron cuatro, entre ellas Josefina y el muchacho bailando. Yo no decía nada y no porque Laudelino tuviera preferencias, es que de verdad, esa muchacha tenía condiciones, impresionaba bailando. ¡Gano la muchacha!
 Ahí, es donde me viene la inspiración, escribo una décima, hay una parte que decía: “Tú le robaste al lago la hermosura y el vaivén, tú le robaste, también……, al mismo cedro lo amargo,  le robaste un clavel a la llanura infinita, preciosa y bonita, zuliana tenías que ser”.

—Eladio, hubo que cambiar una sola palabra nada más.
—Sí, una sola, zuliana. Nosotros no la grabamos, teníamos el tema y cuando conocí a Antonia, aún no la había grabado. Entonces, luego yo grabé el tema en Caracas, con Misael Betancourt, y le traje el disco a Antonia. Me dice que esa vaina le cae a ella de caballito, ya la habíamos cambiado, cambiándole también de bandola portugueseña a bandola casanareña, yo se lo traje a Antonia, lo montó contigo muy bien.

Continuaba don Eladio echando a volar los recuerdos de esos días y lo célebre que se había hecho su canción ‘Zuliana tenías que ser’, como se llamó inicialmente.

—Recuerdo, que fuimos a Maracaibo, allá la estrenamos  y toda la gente nos pedía que cantáramos ‘la zulianita’ y la repetíamos y repetíamos. Nos invitó para allá Juan Fadul, andaba también este muchacho Montero, de Santa Bárbara de Barinas, Pausides,  Machito, era un encuentro deportivo, también andaba Ricardo Mendoza, músico barquisimetano. Al llegar allá había más de veinte conjuntos de gaitas, se montaba uno y se bajaba otro, hasta que nos tocó a nosotros, era una tarima muy grande para cuatro pelagatos; pero cuando canté ‘Zulianita, tenías que ser’, que así se llamaba, eso nos pedían que la repitiéramos, pegó tanto que no dejamos de cantar, fuimos por unos días y duramos más de veinte, hasta trabajo y carros nos ofrecieron. Hasta que después la grabamos; pero como: ‘Llanera, tenías que ser’, eso lo hicimos Omar Moreno y yo, acompañado del arpa de Misael Betancourt, sacamos sólo 200 discos, hasta lo regalábamos para las rokolas,…. (Hasta acá nos llegó la grabación).
Alberto Pérez Larrarte
Cronista Oficial de la Ciudad de Barinas

viernes, 6 de abril de 2018

CAMINO REAL ARISMENDI-GUADARRAMA-CALABOZO


Recientemente los promotores de la carretera El Baúl-Guardatinaja, me solicitaron las más remotas referencias históricas de la vía El Baúl  —Municipio Girardot del estado Cojedes—, a la parroquia de Santa Bárbara de Guardatinaja, para presentarla ante los señores terratenientes que cerraron la vía, alegando que nunca hubo tal camino, y debido a que el clamor popular por la construcción de esa vía tomó cuerpo en las administraciones regionales de Cojedes y Guárico, y en el gobierno Central a través del Ministerio de Infraestructura, y dicha obra se encuentra en fase de ejecución, pero con mucha oposición de parte de dueños de hatos muy poderosos e influyentes.

Les advertí que los caminos del llano existen desde que los primeros animales pisaron estas tierras, y fueron hechos por las pezuñas de estos semovientes en su ir y venir de acuerdo con las estaciones de lluvia y sequía. Esos caminos fueron utilizados hace 700 años antes de Cristo, cuando apareció el hombre en el llano. Y estos pobladores continuaron su mismo ritmo de vida, similar a los animales en su trashumancia, y después de la conquista por los españoles, y así sucesivamente.

En 1815 el gobierno español con sede en Madrid envía al general Pablo Morillo a la Capitanía General de Venezuela. Venía con un ejército expedicionario y lleno de glorias como vencedor de los ejércitos napoleónicos, y es posible que en más de una oportunidad los baqueanos condujeron a este príncipe de la guerra a situaciones de desventaja táctica y estratégica, frente a los criollos que sabían leer y escribir, y es por eso que cuatro años después manda a levantar un plano topográfico de la provincia de Caracas, que aparece en el libro “Relaciones de Venezuela 1815-1819”; edición de Francisco Solano. En ese libro aparece el camino de El Baúl a Guardatinajas y Calabozo; también los que unen a Guanare y San Fernando con Calabozo.

No debe olvidarse que los seis mil novillos de la Campaña de Carabobo, fueron movilizados desde Achaguas y llevados cerca de San Carlos en el mes de junio. De modo que Venezuela estaba unida por caminos definidos por los que transitaban ganados, carretas, bueyes, ejércitos, caminantes en un interminable ir y venir; y en el llano ese tránsito era más intenso porque ya estaba poblado de ganado vacuno y caballar.

La iniciativa del gobierno de Barinas de unir el centro-occidente con el centro, a través de la carretera Arismendi-Guadarrama-Calabozo, es un paso importantísimo en la integración del país, por medio de una buena vialidad asfaltada y sus respectivos puentes que acortan las distancias y las seculares dificultades de incomunicación en zonas aledañas, separadas por el abandono y la desidia. La vía Valencia-Apurito es tan importante como la de la Encrucijada de Cagua-Puerto Ayacucho. Para Calabozo es impostergable la interconexión con ese eje.

El empobrecimiento de Guadarrama se debe fundamentalmente a que los guariqueños no llevaron más sus rebaños a veranear en tierras del distrito Arismendi, debido a que la vialidad se hizo insuperable, pero es posible volver al ritmo perdido. Por eso es que nadie debe oponerse a que esa vía sea construida.

Los opositores “Socorreños” empeñados en evitar que se concluya la vía Calabozo-Guadarrama no tienen razón, y el hecho que le hayan ganado de mano a los Guadarrameños con la vía hacia allá y no hacia Guadarrama, no les da derecho a ridiculizar al padre del presidente de la república —maestro Hugo Chávez Frías—, paralizandole el trabajo con argumentos inaceptables. La vía existe en el organigrama vial del país y con su puente frente a Guadarrama. La historia no la cambia nadie. Nunca hubo vía Arismendi-El Socorro.

José Antonio Silva Agudelo
Cronista de Calabozo.